• 29-11-2022
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Hiriart en modo piloto de tormenta

Hablamos con Leandro Hiriart, luego de su primera incursión en la SPB de Venezuela. Tomó a Spartans DC en una situación compleja (2-7) y, nuevamente, cambió el rumbo del equipo al ponerlo en récord positivo. Situaciones de Forfait, no presentaciones de equipos y algunas vicisitudes de una liga aún en desarrollo y potencial, con cosas aun por corregir.


Bueno coach, sensaciones encontradas en este final de la SuperLiga…
La verdad es que sí. Arrancamos como un vendaval y luego se paró todo por un mes. El parate nos perjudicó notablemente y las decisiones de escritorio también. Así y todo, tuvimos la oportunidad de sacarlo adelante y mostrar el trabajo. Agradecido con la organización y su dueño, Leonel García, por la confianza y el trato.



¿Con qué te encontraste?
Con una Liga que se está reconfigurando de lo que era la antigua LPB. Con dueños nuevos, de duración corta, con 4 extranjeros, con nacionales que juegan bien y donde todos creen que pueden ganar. Manejan mucho dinero con un alto contenido político en la toma de decisiones. Pero intentan hacerlo de manera seria aun con varias cosas por corregir. En unos años, creo que se pondrá muy fuerte de nuevo si la economía los acompaña.

Volviste a tomar un equipo con urgencias. Te convertiste en una especie de piloto de tormentas últimamente…
Es una buena metáfora. Las últimas experiencias fueron tomando a equipos ya armados, en crisis y con urgencias. Se dio así. El cambio de energía es algo que me sienta bien. Oberá en su momento, Atenas de Patagones, Hispano aún con el sabor amargo del final y ahora en Venezuela. Es una faceta que descubrí fortuitamente en este último tiempo y que gracias a Dios, se me da bien.

¿Te sentís cómodo en ese rol?
Obviamente prefiero construir equipos desde cero con los GM y los dirigentes. Creo fuertemente en que el armado es más del 50% del éxito o fracaso de la temporada. Pero no es determinante si se cambia a tiempo. Pero siempre hay que estar listo y preparado para el momento en que toque. Somos muchos entrenadores para pocos lugares y hay que demostrar nuestra valía cuando el mercado te da oportunidad de trabajar.

¿Identificaste algún factor común en estos equipos con urgencias?
Todos fueron diferentes porque son equipos diferentes, pero hay situaciones que se repiten.

Por ejemplo…
Hay 2 que son de gran enseñanza para mí y qué se manifestaron en algún momento, luego de calmar la crisis. Cuando no tenés base y cuando la elección de los jugadores extranjeros es por YouTube y no por exhaustivo estudio.

¿Podés argumentar eso?
Los únicos dos puestos que no pueden disimularse son el base y el pívot. Alguno dirá ‘bueno, pero hoy día, el básquet moderno y en la NBA…’ Esto no es la NBA y para mí el básquet moderno también se juega con base. Mi visión es que, por estos lugares, cuando se quiere jugar “moderno”, se juega apurado. Es difícil jugar basquet NBA sin jugadores NBA y sin su IQ. Si comparto y adhiero que el base, ahora tiene que tener mayor capacidad de gol que antes no tenía, pero sin perder la esencia del manejo de los tiempos, ni la vocación de querer ordenar más pasarla que tirarla.

¿Y con los jugadores importados/extranjeros?
Es algo que no tiene que ver con ser extranjero o no, sino con acumular muchos sin tener en cuenta su inmensa influencia en el estado anímico y actitudinal del equipo, más allá de lo técnico/táctico. Instituto es campeón de Liga con un jugador español y suplente.

La semana pasada, la final de la Supercopa entre el Madrid y Barcelona, se jugó con un solo americano en cancha. Volver a las fuentes en Ligas donde los nacionales juegan bien y tienen buenos hábitos profesionales, es clave más allá la globalización que tiene el deporte. Trabajé en otros países y ahora vengo de Venezuela siendo argentino, igual que otros colegas, te imaginarás que estoy muy a favor de globalizar. Pero como entrenador empecé a desarrollar reglas no escritas con este tema.

¿Podés compartir algunas?
Mi visión muy personal es que vivimos un proceso muy fuerte de cambio a nivel cultural, de hábitos de vida, respeto por la autoridad, etc. Y la gestión del entrenador, es cada vez más complicada. Esto se traslada luego a la cancha y al resultado. En Ligas donde los jugadores nacionales juegan bien, hay que tener máximo de 3 jugadores de un mismo país en un mismo equipo. Nunca 4. Y conocer no solo su capacidad de juego, sino también su comportamiento profesional. En YouTube son todos buenos.

Muchos importados complicados son habitualmente talentosos. Los que no son complicados y talentosos juegan habitualmente en Ligas superiores. Hay excepciones, claro.
Un jugador complicado se puede gestionar y es, muchas veces, necesario para ganar. Con 2 jugadores complicados es riesgosa la gestión. Con 3 extranjeros complicados, es probable que pierdas.

José Fiebig

@josefiebig

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