• 19-04-2026
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Quimsa se llevó el número 1 con una hazaña

En el inicio del partido, Independiente golpeó primero porque atacó mejor la pintura y encontró puntos rápidos con Agustín Caffaro y Tabárez. Quimsa tardó en acomodarse defensivamente y el local se afirmó con un primer tramo de mejores decisiones, sin depender tanto del triple. Ese arranque ya insinuó una noche larga, de mucho ida y vuelta y con escaso margen de error.

Promediando el segundo cuarto, Quimsa empezó a cambiar el eje del juego. Robinson, Meyinsse y Lema le dieron puntos interiores y luego aparecieron los triples para discutir un partido que Independiente había logrado controlar por momentos. Aun así, el local llegó mejor parado al descanso porque sostuvo volumen ofensivo y cerró el primer tiempo con buena eficacia de dos.

Al cierre del primer tiempo, el boxscore ya mostraba una tensión importante. Independiente estaba en 65% en dobles, un número altísimo, mientras Quimsa compensaba con más variantes y con una amenaza exterior que iba creciendo. También empezaban a aparecer tiradores de baja eficacia del local: Tabárez terminaría 2/7 en triples y Vallejos 1/4, con varios de esos tiros cayendo en momentos donde el equipo necesitaba consolidar la ventaja.

Cuando amanecía el tercer cuarto, el partido se rompió y se recompuso varias veces. Independiente llegó a tomar ventajas con Marcucci, Vallejos y el peso de Caffaro cerca del aro, pero Quimsa no se salió nunca del libreto: Orresta, Ruesga y Figueredo sostuvieron la persecución, y Robinson siguió apareciendo en las posesiones de mayor tensión. El tercer segmento dejó abierto un cierre donde ya no se trataba de jugar mejor, sino de resistir emocionalmente.

En el comienzo del último cuarto se armó la secuencia de película que definió todo. Independiente llegó a estar 88-81 arriba a falta de 1:32, después del doble de Pautasso, y parecía tenerlo en las manos. Pero desde ahí Quimsa encadenó una remontada feroz: triple de Robinson para el 88-84, otro de Johnson para el 90-87, pérdida de Barrionuevo, triple de Johnson para el 90-90 a falta de 17 segundos, triple de Rolfi para el 93-90 a falta de 3 segundos y, cuando parecía que el local lo rescataba, otro triple de Johnson sobre la chicharra lo llevó al 93-93. Fue una secuencia extraordinaria porque Quimsa no solo metió, sino que forzó errores y convirtió cada posesión límite en un golpe directo al partido.

Promediando ese derrumbe del cierre también se dio el cruce obligatorio entre pérdidas y recuperos. Independiente terminó con 17 pérdidas contra 11 de Quimsa, y varias de esas entregas llegaron exactamente cuando debía cerrar la noche: Barrionuevo perdió una a 1:03, Fernández otra a 23 segundos y Duvanced sumó una más a 34 segundos. Del otro lado, Robinson y Johnson estuvieron detrás de las recuperaciones y conversiones que transformaron una desventaja de siete en empate. No fue casualidad, fue ejecución defensiva con impacto directo en el score.

En el suplementario, Quimsa fue mucho más claro. Lema abrió con libres y luego sumó un 2+1 para el 104-98, Meyinsse aportó desde la línea, Figueredo clavó un triple para el 102-108 y Robinson terminó de cerrarlo con libres. Independiente quedó demasiado dependiente de arrestos de Tabárez, Vallejos y Duvanced, pero ya había perdido el control emocional y táctico del juego en esos 96 segundos finales del tiempo regular.

La síntesis final pasa por ahí. Independiente tuvo muy buenos números en dobles, repartió 23 asistencias y contó con cinco jugadores en doble dígito, pero pagó muy caro sus 17 pérdidas, su 70% en libres y la baja eficacia exterior en nombres importantes como Tabárez. Quimsa, en cambio, cerró con 15 triples, 40 rebotes y una distribución más cruel en el momento decisivo: Robinson hizo 17, Johnson 17, Meyinsse 16, Lema 14, Ruesga 13 y Figueredo 14. El número 1 de la fase regular no se explica solo por la tabla: se explica por una noche en la que supo ganar un partido que a un minuto y medio parecía perdido.



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