Europa, el próximo gran negocio de la NBA
Cuando se habla de la NBA, no se está hablando simplemente de una de las ligas deportivas que integran el grupo de las más importantes del país del norte; la NFL (fútbol americano), NHL (Hockey sobre hielo) y la MLB (béisbol), junto con la NBA, son las asociaciones de mayor relevancia, jerarquía y atracción del deporte profesional estadounidense, solo seguido de cerca (casi a la par) por ciertas competencias universitarias organizadas por la NCAA, como el básquetbol y el fútbol americano masculinos.
Al margen de la tradición, difusión y el lugar que ocupa cada deporte en su sociedad, no hay dudas de que la NBA fue la que más impacto ha generado alrededor del mundo con la globalización como gran catalizador.
Desde los primeros VHS de las épicas batallas entre Celtics y Lakers (Magic vs Bird) que comenzaron a difundirse, pasando por la explosión que generaron los Bulls de Jordan (y su acuerdo con la firma Nike), la NBA trascendió las fronteras de los Estados Unidos para convertirse en una de las marcas más reconocibles en todo el planeta; nos referimos a una de las empresas de entretenimiento que más incidió en la cultura del deporte.
Y se incidir en la cultura – algo que desde EE.UU saben hacer muy bien – se trata, es vital comenzar a entender lo que se está hablando por estas horas en torno a la mejor liga de básquetbol del mundo.
La NBA, a partir de los años noventa, no ha parado de ampliar sus horizontes. A medida que fueron pasando los años fue conquistando cada vez más territorios. Más audiencias, más terrenos donde distribuir sus productos, la imágen de sus jugadores y por supuesto, generando muchísimos más ingresos en mercados gigantes donde el básquetbol fue cada vez más importante gracias al logo azul, blanco y rojo de la silueta de Jerry West.
Hoy, que la NBA está instalada en más de 210 países y que se transmite en 60 idiomas, solo queda un paso por dar: Crear una propia competencia fuera de los límites de Estados Unidos (ya organiza la Africa Champions League junto a FIBA). Como podría preverse, Europa aparece como la plaza más imponente, y es por eso que el pasado 28 de septiembre Adam Silver, comisionado de la NBA, formalmente le puso a la Euroliga la oferta sobre la mesa para crear la “NBA Europe”.
¿En qué consistiría? Un torneo organizado de manera conjunta con FIBA, que contaría con 16 franquicias, de las cuales 12 serían permanentes y 4 plazas se obtendrían del mérito deportivo. Según publicó la agencia de noticias Reuters, se estima que el valor de cada equipo rondaría entre los cinco mil y diez mil millones de euros.
La propuesta de la NBA a través de Silver llega luego de un período de negociaciones y “tira y aflojes”. En una de sus apariciones públicas durante ese período, el mandamás de la NBA manifestó que la nueva NBA Europa está garantizada cuente o no con la colaboración de la Euroliga, e indicó que la fecha programada es octubre de 2027.
Sus pares europeos recogieron el guante. Encabezados por el nuevo CEO de la Euroliga Chus Bueno, quien trabajó para la NBA en el viejo continente durante muchos años, los principales accionistas de la máxima competencia de clubes se reunirán el próximo lunes en Villa d’Este, un lujoso lugar de la zona del Lago di Como, en una cita organizada por el Armani Olimpia Milano.
Allí evaluarán la estrategia a seguir, al tiempo que se analizará un nuevo formato del torneo, que también tendría como punto de partida la temporada 2027/28: Una Euroliga con 24 equipos, 21 de ellos plazas permanentes.
“La propuesta se refiere a la absorción, fusión y abolición de la Euroliga”
En el día de hoy, la web Basketnews.com publicó declaraciones contundentes de Makis Angelopoulos, dueño del AEK griego, equipo que no milita en la Euroliga.
Angelopoulos sostiene que “la propuesta se refiere a la absorción, fusión y abolición de la Euroliga”, al tiempo que se encargó de criticar a la máxima competencia del viejo continente: “La Euroliga es la definición de competencia injusta. No dejan que nadie respire”, apuntó.
Asimismo, más adelante en la entrevista el dirigente puntualizó que “la NBA te da un 25% de chances de clasificar a través de dos caminos: la BCL y la competencia doméstica. Todos ganarían la misma cantidad de dinero”.
Las cartas están echadas. En poco menos de una semana quizás el mapa del básquetbol mundial cambie para siempre. La espectacular NBA va a en busca de plantar bandera en uno de los territorios donde el básquetbol es una religión, y como tal cuenta con una idiosincrasia y cultura muy arraigadas, con un contrapunto importante a las de la NBA. Los de traje tienen en sus manos el futuro de la naranja.
Sebastián Ciano
