La expansión cada vez más cerca

La expansión cada vez más cerca

La junta de Gobernadores de la NBA, que está formada por el dueño de cada una de las 30 franquicias, volvió a tener una reunión que no ha pasado desapercibida. Esta vez, el “run-run” sobre una nueva expansión de la liga ganó fuerza y firmeza, a punto tal de pasar de un mero proyecto a una realidad latente.

En el mes de marzo los dueños habían votado la aceptación para explorar las eventuales nuevas ciudades que albergarían a cada equipo: Ellas son nada menos que Las Vegas y Seattle. Lo que permite ese proceso es comenzar a evaluar ambos mercados, la situación edilicia con los estadios (un componente importante en la NBA), las posibilidades económicas, etc.

Ahora la situación parece haber avanzado bastante, y es una noticia que generó mucho ruido en el planeta NBA durante las últimas horas debido a que ya existirían grupos inversores con propuestas concretas para llevar adelante esta expansión, o sea la creación de las dos franquicias.

En primer lugar, hay que aclarar que nada de lo que se está hablando lleva la firma y el sello definitivo de Adam Silver, comisionado de la liga, sin embargo ya surgieron cifras que son estremecedoras: Para el equipo que estaría radicado en Las Vegas se habla de un desembolso de 10 mil millones de dólares, al tiempo que para el de Seattle el número podría llegar a ser de 7 mil millones. Para tener una comparación, los Lakers acaban de ser comprados en 12 mil millones de dólares.

Si esta idea de una nueva expansión en la liga llega a buen puerto, será para la temporada 2028/2029, y sería la primera en 24 años, luego de que los Charlotte Bobcats irrumpieran en la NBA allá por 2004. En la era moderna hubo otra que cambió bastante la estructura; fue en 1995 con las dos franquicias canadienses: Toronto Raptors (todavía hoy en el mismo lugar) y Vancouver Grizzlies, quien se mudó a Memphis en 2001.

Las Vegas y Seattle son las dos ciudades que sonaron desde un primer momento y se erigieron como firmas candidatas para ser las dos nuevas ciudades de la NBA. Ambas tienen características diferentes, por actualidad, historia e idiosincrasia.

Las Vegas, la ciudad del juego y un punto turístico por excelencia dentro de los Estados Unidos, ya posee cuatro equipos profesionales de elite dentro de las ligas deportivas más importantes del país: Los “Golden Nigth” de la NHL (hockey sobre hielo), las “Aces” (WNBA), los “Raiders” de la NFL (fútbol americano) y los famosos “Atlhetics”, franquicia de Baseball que se mudará a la “Sin City” en 2028.

Existe, desde hace varios años ya, un lazo importante de la NBA con Las Vegas, ciudad en la que se lleva a cabo la Summer League, por ejemplo, como así también se define la NBA Cup, como adhesión a la gran cantidad de atractivos y ofertas dado su carácter turístico.

No obstante, hay un tema a revisar y analizar por parte de la liga con respecto a Las Vegas, y curiosamente se trata de una cuestión edilicia, más precisamente el estadio. “Vegas” cuenta con el T-Movile Arena, que sin ir más lejos es el estadio que ha albergado las finales de la NBA Cup. De todas formas, en recientes declaraciones, Silver sostuvo que la cancha “necesitaría mejoras importantes para convertirse en una casa permanente de la NBA”. Alguno de los cuatro grupos inversores que suenan para quedarse con la franquicia deberán estar atentos a este problema.

Adam Silver

En Seattle, mientras tantos, el estadio no es un inconveniente; la histórica ciudad renovó el antiguo Key Arena para llegar al moderno “Climate Pledge Arena”, que no solo cuenta con las normas que exige la NBA, sino que ya es el hogar de equipos como las “Storm” (WNB) y los “Kraken” (NHL)

Seattle tiene en su haber una rica historia dentro de la NBA, en la que permaneció desde 1967 hasta 2008 con los Supersonics, equipo que hasta logró un anillo de campeón en 1979. Ya son 18 años sin presencia en la mejor liga de básquetbol del mundo, algo que hasta el propio Kevin Durant (jugó la última temporada luego de ser drafteado en la segunda posición de 2007) lo hizo notar al declarar “ya es hora de que Seattle recupere el básquetbol”, y hasta se animó a decir que está listo para “participar en lo que sea necesario”.

De más está decir que los interés económicos siempre están inmiscuidos en estas cuestiones, más teniendo en cuenta el nivel que ofertas que se maneja. Hoy en día, la recaudación de la liga se divide en 30 equipos, por lo que el ingreso de otros dos haría que la torta se reparte en más porciones (32 en vez de 30). Sin embargo, suponiendo que los montos que circulan quedaran confirmados, a la NBA le entrarían frescos unos 17 mil millones de dólares, a repartirse entre todas las 30 franquicias en partes iguales. Un ingreso para nada despreciable.

Serán meses de reuniones, evaluaciones y decisiones importantes en la NBA. La liga de básquetbol por excelencia está a punto de gran otro gran salto en su historia para acaparar más mercados y llegar cada vez a más lugares. Solo resta esperar a que salga humo blanco en las oficinas de New York.

Sebastián Ciano
@Seba_Ciano

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