A un paso del golpe
Argentina estuvo muy cerca de bajar al líder invicto, pero cayó 97-92 ante Canadá en Quebec, por la segunda fecha de la cuarta ventana clasificatoria rumbo al Mundial de Qatar 2027. El equipo de Pablo Prigioni llegó a dominar por 17 puntos, perdió el control durante el tercer cuarto y regresó desde una desventaja de diez en los minutos finales, impulsado por una actuación extraordinaria de Nicolás Laprovittola.
La exigencia era máxima. Argentina visitaba en el Videotron Centre a una Canadá que había ganado sus siete partidos y que, para esta fecha, recuperó a los NBA Luguentz Dort y Nickeil Alexander-Walker, ausentes en el encuentro anterior. La Selección llegaba fortalecida por el triunfo ante Puerto Rico, aunque con Gabriel Deck condicionado por el episodio sufrido en su hombro durante aquel partido. En un Grupo F que entrega tres plazas directas y un eventual boleto para el mejor cuarto, el resultado dejó a Canadá con registro de 8-0 y a Argentina con 6-2, todavía bien ubicada en la carrera hacia el Mundial.
En el inicio, Canadá impuso su capacidad física y castigó dos veces los errores argentinos. Una pérdida de Cáffaro terminó en un triple de Alexander-Walker y Kabengele corrió la cancha para establecer el 13-6. Pero Laprovittola cambió por completo la orientación del partido: convirtió tres libres y luego encadenó tres triples en poco más de dos minutos. Con él como ejecutor y una defensa que comenzó a generar recuperos —Campazzo, Bolmaro y Bressan robaron para producir en transición—, Argentina construyó un parcial de 14-1 y pasó del 6-13 al 20-14. Juan Marcos aportó cinco puntos sobre el cierre para completar un primer cuarto de enorme personalidad: 29-23.

En el comienzo del segundo segmento, la Selección llevó su mejor versión todavía más lejos. Brussino abrió con dos triples, Corbalán agregó cinco puntos consecutivos y el propio alero volvió a convertir desde afuera. Fueron 11 tantos sin respuesta en apenas 1:35 para colocar el marcador 40-23, la máxima diferencia de la noche. Argentina había encontrado profundidad en la rotación, circulación para liberar tiradores y una defensa capaz de obligar a Canadá a consumir posesiones sin ventaja. Hasta allí, el local parecía desconcertado frente a un equipo que le había quitado ritmo y confianza.
Pero Canadá no necesitó modificar su estructura para regresar: le alcanzó con aumentar la agresividad. Carr atacó el aro, Alexander-Walker convirtió después de una pérdida de Cáffaro y Dort agregó un triple para reducir rápidamente la distancia. Argentina dejó de encontrar lanzamientos cómodos y sufrió la presión sobre el balón. El parcial canadiense llegó a ser de 17-2 para pasar del 23-40 al 40-42. Deck, limitado a 11:40, salió a 2:37 del descanso y no volvió a ingresar. Aun sin uno de sus principales referentes, Bolmaro, Bressan y Laprovittola sostuvieron la ventaja hasta el 53-48 del entretiempo.

Cuando amanecía el tercer cuarto, un triple de Laprovittola pareció devolverle aire a Argentina: 56-48. Sin embargo, Canadá encontró el partido que estaba buscando. Dort robó una pelota y volcó en transición; Alexander-Walker provocó tres libres y después Olynyk castigó dos pérdidas consecutivas de Bolmaro. En poco más de tres minutos, el local construyó un 11-0 y pasó al frente 59-56. Las pérdidas argentinas ya no eran simples posesiones desperdiciadas: se transformaban en puntos inmediatos para un adversario con velocidad, potencia y capacidad para jugar a campo abierto.
Argentina logró empatar en 59 con una conversión y libre adicional de Cáffaro, pero entonces apareció el peso individual canadiense. Olynyk volvió a anotar, Dort clavó dos triples con paso atrás y agregó una volcada, mientras la Selección acumulaba errores y fallos desde la línea. Campazzo consiguió sus únicos tres puntos mediante tiros libres, pero no pudo convertir de cancha: terminó 0/7, incluyendo 0/5 en triples. El dato explica parte de la dificultad argentina para cerrar su gran primer tiempo, aunque sus cinco asistencias mantuvieron activo el juego colectivo. Juan Marcos y Corbalán redujeron el daño sobre el cierre y dejaron el marcador abierto en 73-69.
En el último cuarto, dos nuevas pérdidas argentinas alimentaron otro despegue local. Alexander-Walker abrió con un triple, Olynyk robó a Bressan y Dort hizo lo propio ante Cáffaro para anotar en transición. Canadá se escapó 81-70 y, cada vez que Argentina insinuó acercarse, Kabengele respondió cerca del aro. El interno fue decisivo más allá de sus 14 puntos: capturó 11 rebotes, sostuvo cinco posesiones ofensivas y terminó con +24. La diferencia en recuperos —11 de Canadá contra seis de Argentina— y las 16 pérdidas del equipo de Prigioni terminaron equilibrando una noche en la que la visita había lanzado mejor de tres durante buena parte del juego.
Aun así, Argentina no se entregó. Con el marcador 88-78 y apenas 2:03 por jugar, Laprovittola convirtió tres triples en 50 segundos. El segundo nació de un robo de Bolmaro y asistencia de Campazzo; después Alexander-Walker respondió desde el perímetro, pero Nico volvió a acertar para dejar el partido 91-87 con 1:13 en el reloj. La Selección había regresado desde diez puntos abajo a fuerza de carácter y precisión. Laprovittola acabó con 31 tantos y un extraordinario 8/12 en triples, concentrando todos sus aciertos de campo detrás de la línea.

La última posibilidad se apagó en los detalles. Canadá convirtió seis tiros libres en el minuto final, mientras Argentina falló cuatro de los cinco que lanzó en los últimos 23 segundos. Laprovittola apenas pudo aprovechar una falta de tres lanzamientos y la diferencia nunca volvió a bajar de cuatro. Brussino decoró el marcador con un triple sobre la chicharra, pero el 97-92 ya era irreversible. El local terminó con 26/31 desde la línea contra 23/31 de Argentina y encontró 51 puntos combinados en Alexander-Walker y Dort, los dos NBA que se incorporaron para este compromiso.
La derrota impidió consumar un triunfo que habría tenido enorme impacto, pero no borró lo realizado. Argentina convirtió 13 triples, tuvo a un Laprovittola monumental y compitió hasta la última posesión en la cancha del principal candidato del grupo, aun con Deck limitado y Campazzo atravesando una noche sin gol. También quedó una advertencia: ante rivales de esta jerarquía, una ventaja de 17 puntos puede desaparecer cuando las pérdidas cambian el ritmo del juego. La Selección vuelve de la ventana con una victoria y una derrota, récord de 6-2 y una certeza valiosa: todavía debe corregir, pero tiene argumentos para discutirles el partido incluso a los mejores.
